Roséola infantil en bebés: Causas, síntomas y tratamiento

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La roséola infantil (también conocida como sexta enfermedad, exántema súbito y roséola infantum) es una de las enfermedades de bebés más común entre los 6 meses y 2 años de edad. Es viral, pero no representa una amenaza. La infección es causada por el virus Herpes tipo 6 y tipo 7. Y en líneas generales, los síntomas de la roséola en bebés son fiebre y sarpullido. En este artículo explicaremos todos los detalles sobre la roséola del lactante y responderemos las preguntas más frecuentes sobre el tema: ¿Cuáles son los cuidados del bebé?, ¿cómo puedo parar la picazón? y ¿qué baños para la roséola son realmente efectivos?

Síntomas de la roséola en bebés

síntomas de la roséola infantil

Desde la fecha de contagio hasta la aparición de los primeros signos, pueden pasar dos semanas. También hay casos en que los síntomas de la roséola en bebés nunca ocurren. Estas son las señales más comunes de la enfermedad:

  • Fiebre alta, por encima de los 39,4 °C. Regularmente dura de 3 a 5 días.
  • Dolor de garganta 
  • Ganglios inflamados (cuello)
  • Manchas rosadas en la piel (sarpullido)
  • Irritabilidad
  • Malestar gastrointestinal y diarrea
  • Poco apetito
  • Hinchazón de los párpados

Primero se desata la fiebre. Al aumentar tan rápidamente la temperatura en el cuerpo del bebé, pueden darse convulsiones febriles. Esto podría implicar desmayos, temblores y descontrol al momento de orinar y evacuar.

Cuando la fiebre termina, aparecen las erupciones. Estas se extienden por el pecho, espalda y abdomen. Luego pasan a los brazos y cuello. Y finalmente, llegan a piernas y rostro. Las manchas generalmente causan comezón. Aunque no en todos los casos.

Roséola Infantil: ¿Cuándo debo preocuparme?

  • Si luego de pasar la fiebre, tu hijo sigue teniendo convulsiones.
  • Si la fiebre supera los 39,4 °C
  • Si la roséola infantil se mantiene por más de una semana
  • Si la picazón continúa pasados tres días
  • Si el bebé se rehúsa tomar leche materna y/o agua

En cualquiera de estos casos, lo correcto es comunicarse con un pediatra a la mayor brevedad posible. 

Causas de la roséola en bebés

La roséola infantil es causada por dos cepas del virus Herpes (tipo 6 y tipo 7). Y como tal, se contagia tan fácilmente como una gripe. Al entrar en contacto con la saliva o secreciones respiratorias de un niño infectado, la enfermedad pasará a un nuevo huésped.

El contagio ocurre aunque el portador todavía no presente sarpullido. Es normal que los síntomas de la roséola en bebés aparezcan una o dos semanas más tarde. 

Personas adultas también pueden contraer roséola, aunque no es común. Generalmente, nuestro sistema inmunitario es lo bastante fuerte como para evitar cualquier contagio. Pero si ocurre, es una señal inequívoca de tener defensas bajas y puede causar más complicaciones. Nada grave, no te preocupes.

Factores de riesgo

La roséola del lactante es menos común que la roséola en bebés mayores a 6 meses. ¿La razón? Los recién nacidos vienen protegidos desde el útero por los anticuerpos de la madre. Pero con el pasar de los meses, esta defensa disminuye. 

Por tal motivo, es más probable que un niño contraiga exantema súbito entre los 6 y 15 meses de edad.

Roséola infantil: ¿Cómo prevenirla?

La roséola no tiene vacuna. De modo que es una de esas enfermedades de bebés que se previenen únicamente evitando el contacto con niños infectados. 

Si tu hijo la padece, se recomienda mantenerlo en casa y lavar sus manos constantemente para evitar contagios. Si tiene hermanos, que no compartan vasos ni pasen tiempo juntos. 

Lo ideal es que el niño se mantenga en cuarentena hasta que pase la enfermedad.

Cuidados del bebé

El pediatra recomendará controlar los síntomas de la roséola en bebés con antipiréticos. Pero también hay ciertos cuidados que debes tener en cuenta:

  • No abrigues demasiado al bebé, ponle ropa ligera
  • Evita cobijarlo, incluso si hace frío
  • Las duchas deben ser con agua tibia y sin jabón
  • Funciona muy bien mojar un pañuelo con agua fresca y colocarlo en la frente del pequeño y axilas. 

Estas prácticas serán muy útiles para bajar la fiebre del niño. Puedes aplicarlas a la par que el tratamiento farmacológico recetado por el pediatra. 

Té de fresno

Una receta casera muy efectiva para contrarrestar la roséola del lactante, es el té de fresno. Sus propiedades antipiréticas son de gran ayuda para evitar las convulsiones febriles. 

Solo necesitas 25 gramos de cáscara de fresno y 500 ml de agua. Prepara una infusión (10 minutos al fuego) y dale de beber al pequeño tres a cuatro tazas por día.

Preguntas Frecuentes

Si eres mamá primeriza, probablemente la roséola infantil sea un tema de preocupación para ti. Difícilmente estés preparada para ver a tu bebé desesperado por la fiebre y lleno de manchas. 

Es por ello que hemos investigado las preguntas más frecuentes que realizan madres y representantes sobre enfermedades de bebés, específicamente en lo que a roséola del lactante se refiere.

Vamos a contestar una por una, con fundamentos médicos, para que puedas controlar tus miedos y sobrellevar la situación de la mejor forma posible. 

¿Cómo calmar la picazón de la roséola infantil?

Esta es probablemente la duda más frecuente. Para calmar la comezón por roséola del lactante, debes aplicar crema humectante una o dos veces al día.  De preferencia, 10 minutos después de la ducha.

No utilices jabón. Esto podría causar más picazón. Tampoco apliques otras sustancias sobre la piel sin previa autorización de tu médico, podrías exponer a tu pequeño a irritaciones adicionales o alergias.

¿Qué baños para la roséola son realmente efectivos?

No se conocen baños que sean realmente efectivos para disminuir los malestares ocasionados por la roséola infantil. Sin embargo, la medicina naturista recomienda una serie de brebajes y recetas caseras que podrían ayudar en los cuidados del bebé.

  • Té de flor de saúco
  • Toronjil con leche
  • Masajes con aceite de oliva
  • Lavarle el rostro con vinagre de manzana
  • Limpiar la piel con té de manzanilla
  • Tomar vitamina B (complejo B) y vitamina C (300 gr. al día)

¿Cuánto dura la roséola?

La fiebre por roséola del lactante puede durar hasta una semana. Posteriormente, las erupciones aparecerán y desaparecerán en un lapso de tres días. Si pasado ese tiempo el infante continúa enfermo, es recomendable acudir a un especialista médico con urgencia.

¿La roséola puede repetir?

No. Solo da una vez y deja memoria en el sistema inmunitario del niño. De modo que si en el futuro está expuesto a otros infectados, no volverá a contraer la enfermedad.

¿Puedo contagiarme de roséola durante el embarazo?

Por supuesto. Los meses de gestación afectan el sistema inmunitario de la madre, es por ello que es posible contraer roséola si has estado expuesta a un niño infectado.

La enfermedad se desarrolla del mismo modo: fiebre alta por una semana y luego sarpullido por tres días. Se recomienda a la paciente mantenerse hidratada, inhalar vapor, aplicar áloe vera en las manchas para disminuir la comezón y darse duchas tibias sin jabón.

Pero no te preocupes, la roséola no causará ningún efecto negativo en tu bebé. Eso puedes tenerlo por seguro.

Resumiendo…

  • La roséola infantil es una enfermedad común, que se transmite como la gripe y no tiene vacunas.
  • Los síntomas de la roséola en bebés duran aproximadamente una semana y media. Primero con cinco días de fiebre y luego con tres días de sarpullido.
  • El tratamiento para la roséola del láctante consistirá en una prescripción médica de antipiréticos, sumados a una serie de  cuidados del bebé. Pueden ocuparse ciertas infusiones y remedios caseros para aliviar la fiebre.
  • La roséola infantil no es una enfermedad grave
  • Los adultos también pueden contagiarse, si su sistema inmune está débil
  • La roséola durante el embarazo no afecta al feto
  • Si tu hijo se contagió, intenta mantenerlo en cuarentena para no propagar la enfermedad.

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